Antes de conectar cualquier sistema turístico, conviene saber qué pasa en cada tramo del proceso. Acá vas a encontrar el orden habitual de trabajo, qué esperamos de tu agencia en cada etapa y en qué puntos la cosa se puede demorar.
Desde que una agencia escribe hasta que el circuito queda funcionando en producción hay un recorrido con etapas claras. No es lineal ni mágico: cada paso tiene entregables, tiempos que dependen del proveedor y decisiones que conviene tomar con la operación sobre la mesa. Acá te mostramos el orden habitual y qué esperar en cada tramo.
Revisamos cómo se toman hoy las reservas: mostrador, WhatsApp, correo, planillas y sistemas heredados. Identificamos qué se puede tocar sin frenar la atención y qué conviene dejar quieto por ahora.
Acordamos qué flujos entran en la primera versión y separamos entorno de pruebas del de producción. Queda claro quién administra credenciales y quién autoriza cambios.
Se conectan los primeros endpoints con un circuito chico: consulta, disponibilidad y una reserva de prueba. Ahí aparecen los detalles finos de formatos de fecha, monedas y validación de pasajeros.
Definimos qué pasa cuando el proveedor no responde, cuando llega un dato incompleto o cuando hay que reintentar. Sin esta etapa, cualquier caída se convierte en un problema de mostrador.
Habilitamos el flujo por grupos, no de golpe. Capacitamos a quienes van a usarlo a diario y dejamos registro de eventos para poder revisar qué pasó si algo no cierra.
Las primeras semanas marcan el ritmo real. Revisamos métricas de uso, tiempos de respuesta y consultas de soporte para ajustar lo que haga falta antes de sumar nuevos flujos.
Si querés ver qué se resuelve en cada tramo, podés revisar las capacidades técnicas que cubrimos o escribirnos desde contacto para coordinar el relevamiento inicial.
Acá vas a encontrar el orden real de una implementación: qué pasa primero, qué depende de tu equipo y dónde suelen aparecer las demoras. No es un plan teórico, es la secuencia que seguimos con agencias, hoteles y operadores en Buenos Aires.
Semana 1
Relevamiento
Revisamos cómo opera tu agencia hoy: mostrador, WhatsApp, correo y sistemas heredados. Definimos qué flujo conviene conectar primero y qué queda para una segunda etapa. El resultado es un documento corto con alcance y supuestos.
Semanas 2 a 3
Entornos y credenciales
Separamos pruebas de producción, asignamos responsables de las claves y dejamos registro de cada cambio. Sin este paso, cualquier incidente posterior se vuelve difícil de rastrear. Suele ser la etapa donde más consultas aparecen.
Semanas 3 a 5
Integración acotada
Conectamos un circuito chico: un tipo de reserva, un proveedor, un canal. Validamos datos del pasajero, manejo de errores y reintentos antes de abrir el flujo a todo el equipo. Si algo falla, el impacto queda contenido.
Semanas 5 a 8
Automatización y capacitación
Delegamos tareas repetitivas y dejamos con intervención humana las excepciones: cambios de último momento, pedidos corporativos y confirmaciones personales. Capacitamos al equipo con casos reales, no con manuales largos.
A partir de la semana 8
Seguimiento
Revisamos métricas de uso, tiempos de respuesta y errores recurrentes. Ajustamos lo que haga falta y planificamos la siguiente etapa. Los tiempos pueden variar según el tamaño de la operación y la disponibilidad de tu equipo técnico.